La competencia comunicativa y la enseñanza de la gramática

Es evidente que la enseñanza de la lengua se ha inclinado por mucho tiempo en el enfoque generativo transformacional, esto ha llevado a muchos vacíos en el aprendizaje significativo de la estructura de la lengua y su funcionalidad en el marco comunicativo, convirtiendo la enseñanza de la gramática en un proceso de memorización de estructuras abstractas que limitan la reflexión gramatical y por ende la producción creativa de textos y su comprensión.

Lo primordial no es el contenido a enseñar sino el enfoque que se le dé, ya que las nociones básicas de la estructura de la lengua y el uso de un metalenguaje científico al respecto son contenidos que no debería obviarse en la enseñanza; entonces, si se cambia el enfoque por uno funcional comunicativo se estará enseñando de igual forma la estructura de la lengua obteniendo mejores resultados.

Zayas (2004) propone la enseñanza de una gramática pedagógica de base evidentemente comunicativa que presenta los hechos lingüísticos jerarquizados, donde la descripción formal está subordinada a las dimensiones pragmáticas y semánticas ya que, según el autor, la estructura sintáctica de una oración se entiende mejor cuando se plantea al verbo como eje organizador de la predicación y no a partir de una visión tradicional de sujeto y predicado, puesto que permite distinguir entre complementos obligatorios y opcionales, entre otras cosas; además, una gramática pedagógica toma en cuenta la diversidad discursiva y hasta cuestiones de estilo que la gramática generativa transformacional no aborda.

Por esta razón,  el presente trabajo plantea una reformulación de la didáctica en la enseñanza de la gramática, transformándola en una gramática de la lengua en uso, tomando como eje el estudio de la intención comunicativa; es decir, lo que tiene que saber un individuo para usar su lengua efectivamente (conocimiento intuitivo de la norma gramatical, apropiación de un metalenguaje básico, adecuación, coherencia informativa, cohesión del texto, etcétera); pero “¿es posible unificar el estudio práctico y teórico del estudio del lenguaje con la información gramatical?”(Zayas, 2004: 20). Según Bernárdez (2003) si,  ya que  en su análisis plantea que el receptor recrea el texto usando su conocimiento, el cual no incluye solamente el gramatical, el estratégico textual y las expectativas sobre el contexto, sino también acerca de las supuestas intenciones del productor, puesto que las estructuras serán la consecuencia del uso de la lengua.

El enfoque funcional de la Gramática Comunicativa (Franco, 2007) es otro aporte teórico importante para la reivindicación de la enseñanza de la gramática porque tiene como método y finalidad describir y explicar la competencia comunicativa, donde no sólo se incluye el dominio de las reglas del sistema sino también de las unidades del léxico, las habilidades para ejecutar el código (competencia ejecutiva) y hábitos de uso de la lengua (competencia pragmática), así como el dominio de los gestos, movimientos, modulaciones fónicas  y posición corporal que acompañan al mensaje (competencia semiótica) entre otras cosas. Hace énfasis en el estudio de la acción comunicativa como instrumento fundamental para lograr el entendimiento entre los hablantes a partir del uso creativo del lenguaje.

La psicología cognitiva y el enfoque por competencias

Una de las líneas de investigación de la psicología cognitiva que aporta conocimientos al enfoque por competencias está fundamentada en la Teoría de la Modificabilidad Estructural Cognitiva (TMEC), la cual plantea que las estructuras cognitivas pueden modificarse a través de experiencias de aprendizaje, mediante asociaciones complejas progresivas en espiral (Tobón, 2005: 32), centrándose en el potencial de aprendizaje del individuo. Esto quiere decir que a partir la capacidad del individuo de desarrollar conductas inteligentes, las cuales permiten integrar conocimientos previos con los nuevos, el potencial de aprendizaje se expresa en funciones cognitivas que permiten a dicho individuo resolver problemas y realizar tareas específicas.

Vygotsky (1995) en su Teoría sobre las Zonas de Desarrollo Próximo (TZDP), presenta una característica esencial del aprendizaje: crear zonas de desarrollo potencial. Plantea que el aprendizaje implica procesos evolutivos internos que sólo se impulsan en interacción con otras personas, dentro de su ambiente o medio natural y en colaboración o interacción con el colectivo o la comunidad a la que pertenece. Respecto a la relación entre aprendizaje y desarrollo, explica que el aprendizaje precede al desarrollo y que el análisis de niveles superiores de desarrollo por medio de la internalización perfila la noción de zona de desarrollo potencial; por lo tanto afirma que las posibilidades de la instrucción las determina la zona de desarrollo próximo con relación a las funciones cognitivas ya maduras o zonas desarrolladas,  pero sobre todo enfocadas en las zonas que están en trance de maduración.

“Lo que se halla en la zona de desarrollo próximo en un estadio determinado que se realiza y pasa en el estadio siguiente al nivel de desarrollo actual. Con otras palabras, lo que el niño es capaz de hacer hoy en colaboración será capaz de hacerlo por sí mismo mañana”. (Vygotsky 1995:140).

Otra de las líneas de investigación importantes de la psicología cognitiva relacionadas al enfoque por competencias para este trabajo es la Teoría de las Inteligencias Múltiples de Gardner (1983). Este autor explica que una inteligencia supone la habilidad de resolver problemas o crear productos para cubrir una necesidad cultural o comunitaria. Comprende un repertorio de potencialidades biopsicológicas que nacen en la competencia cognitiva humana, la cual concentra los talentos, habilidades y capacidades mentales del individuo.

Inicialmente, este autor planteó que todo individuo tiene siete tipos de inteligencia, pero que generalmente podría tener más desarrollada una inteligencia que otras. Tobón (2005), hace un resumen de los tipos de inteligencia propuestos por Gardner, aunque no incluye la inteligencia existencial que su creador integró a la lista posteriormente.

Referencias bibliográficas

Bernárdez, E. (2003) El texto en el proceso comunicativo. Revista de Investigación Lingüística. Nº 2 – Vol. VI . Págs. 7-28

Franco, A. (2007). Gramática comunicativa. Colección de textos universitarios LUZ.

Inciarte, A. y Canquiz, L. (2008). Formación Integral desde el enfoque por competencias. Ediciones del vicerrectorado académico. Universidad del Zulia. Primera edición.

Tobón, S.  (2005). Formación basada en competencias. Bogotá. ECOE Ediciones.

Zayas, F. Hacia una gramática pedagógica (2004). Articles de Didáctica de la Llengua i la Literatura, 33, pp. 9-26.

Vygotsky, L. S. (1995). Pensamiento y lenguaje (pp. 97-115). A. Kozulin (Ed.). Barcelona: Paidós. Disponible en: https://books.google.es/books/about/Pensamiento_y_lenguaje.html?id=mCJC-YufSHQC&redir_esc=y