El daño de los plásticos en los alimentos

Nuestra comida siempre está en contacto con el plástico. Los plásticos juegan un papel importante en todas las fases de la producción y preparación de alimentos. La comida se procesa en equipos de plástico, y el empaquetado y enviado en cajas y latas revestidas de plástico. En casa, almacenamos y recalentar las sobras en recipientes de plástico. Incluso el café, que producirá tantes bacterias como habíamos comentado anteriormente.

En cuanto a ese sabor a plástico extraño… No podría ser perjudicial, ¿verdad?

Las recientes controversias de salud han dado lugar a nuevas discusiones sobre la seguridad de los plásticos en la industria alimentaria. En particular, la investigación que se encuentra potenciales riesgos para la salud de bisfenol A (BPA), un producto químico común en el envasado de alimentos, tiene muchos interesados.

“Durante muchos años, se creía que los plásticos que incorporan BPA eran seguros” dicen algunos científicos de una organización de defensa sin fines de lucro. Ahora que hay muchas preguntas sobre el BPA” que plantea cuestiones más amplias sobre la seguridad de los plásticos en general”.

Los plásticos nos ayudan comer y almacenar alimentos de manera más eficiente. Pero, ¿es seguro? ¿Nos puede poner malos?

Plástico en los alimentos: Transferencia inevitable

Desde hace tiempo se sabe que los trozos infinitesimales de plástico se meten en nuestros alimentos de contenedores. Inclus en los animales del oceano o la granja, que abiertos acabaran apareciendo con la barriga llena de plástico. El proceso se llama “lixiviación“. La industria química reconoce que no se puede evitar esta transferencia.

Las cantidades son pequeñas, dice Laura Vandenberg, PhD, becaria postdoctoral en biología en la Universidad de Tufts en Boston. “Pero casi cualquier recipiente de plástico se puede esperar para lixiviar cantidades de plásticos en los alimentos”.

Resulta que el calentamiento de alimentos en plástico parece aumentar la cantidad que se transfiere a la alimentación. La migración también aumenta cuando el plástico toca grasa, sal o alimentos ácidos. ¿Cuánto se mete en nuestros cuerpos? Vandenberg dice que a su entender, no hay ninguna investigación que pueda responder a esa pregunta.

De lo que estamos seguros es que deberíamos tenir en cuenta el uso de plásticos en nuestras vides diarias.